Diez términos contables importantes
La contabilidad, conocida como el «lenguaje de los negocios», es un sistema de información destinado a reflejar las actividades económicas que tienen lugar dentro de una organización. Se ocupa de los métodos de registro de operaciones, la llevanza de registros financieros, la realización de auditorías internas, el análisis de la información financiera y el asesoramiento en materia fiscal. La contabilidad, como profesión, proporciona información financiera relevante y fiable que se utiliza en la toma de decisiones. Puede resultar una profesión difícil de comprender, por lo que hemos recopilado la siguiente lista de términos de uso frecuente que pueden ayudarle a ampliar sus conocimientos contables.
Contabilidad de devengo: Sistema contable en el que las operaciones se registran en el momento en que se producen y en el ejercicio al que corresponden, y no cuando se recibe o se paga el efectivo.
Balance (o Estado de situación financiera): Un balance ofrece un resumen del total de activos que posee una organización y del importe total de la deuda y el capital propio utilizados para financiar dichos activos en un momento concreto. La suma total de los activos es siempre igual a la suma de la deuda y el capital propio; de ahí el término «balance». Al igual que la cuenta de resultados, el balance también se elabora utilizando el método de devengo.
Presupuesto: Plan detallado que recoge información sobre ingresos y gastos, elaborado con vistas a actividades futuras. Por lo general, un presupuesto se elabora en función de unos objetivos acordados y en consonancia con la estrategia general de la organización.
Estado de flujos de efectivo: El estado de flujos de efectivo ofrece un resumen de las entradas y salidas totales de efectivo durante un periodo determinado. Se divide en tres secciones: flujos de efectivo de explotación, flujos de efectivo de inversión y flujos de efectivo de financiación, que representan las entradas y salidas de efectivo derivadas de cada una de estas actividades.
GAAP: GAAP son las siglas de «principios contables generalmente aceptados». Se trata de un conjunto de normas y principios que sirven de base para la valoración, el reconocimiento y la divulgación de la información contable financiera. En Estados Unidos, el Consejo de Normas de Contabilidad Financiera (FASB) es el responsable de establecer las normas contables para las empresas que cotizan en bolsa. El Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB) es el responsable de establecer las Normas Internacionales de Información Financiera.
Libros mayores: El libro mayor es un registro central en el que figuran todas las cuentas de una empresa. Los asientos contables se registran en un libro de asientos y, a continuación, se transfieren (se contabilizan) al libro mayor, que recoge la información de todas las cuentas.
Cuenta de resultados: La cuenta de resultados ofrece un resumen de los ingresos y gastos en los que ha incurrido una organización durante un periodo de tiempo determinado. Las tres partes principales de la cuenta de resultados son la sección de ingresos (ventas), la sección de gastos (que suele incluir gastos de explotación, financieros y fiscales) y el beneficio neto. El beneficio neto es la diferencia entre los ingresos y los gastos. Si los gastos superan a los ingresos, se produce una pérdida neta. La cuenta de resultados se elabora utilizando el método de devengo.
Asientos contables: Sistema de registro de las operaciones contables. Cada operación contable cuenta con un asiento de débito y otro de crédito (partida doble). Un débito es un asiento que aumenta una cuenta de activos o disminuye una cuenta de pasivos o de patrimonio neto. El asiento de débito figura en el lado izquierdo del asiento contable. Un crédito es un asiento que disminuye los activos o aumenta los pasivos y el patrimonio neto, y figura en el lado derecho del asiento contable.
Inversores: En general, existen dos tipos de inversores: los inversores de capital y los inversores de crédito. Los inversores de capital son aquellos que invierten recursos financieros en una empresa a cambio de una participación en la misma. Estos inversores reciben una parte de los beneficios que genera la empresa y también se benefician de la revalorización de la misma. Los inversores de crédito prestan recursos financieros a una empresa durante un periodo de tiempo determinado. Esperan recibir un pago fijo (intereses) de forma periódica hasta que se les devuelva su inversión.
Costes fijos totales y costes variables totales: Los costes fijos son aquellos que, dentro de una organización, se mantienen constantes aunque varíe el volumen de actividad. Los costes variables, por su parte, fluctúan de forma proporcional al volumen de actividad.