El momento de la verdad
El 14 de julio, el Excelsior College celebró su ceremonia anual de graduación en Albany, Nueva York.
A la ceremonia, celebrada en el Centro de Convenciones Empire State Plaza, situado a un paso del capitolio estatal, asistieron miembros del personal, del cuerpo docente, dignatarios locales y más de 400 graduados procedentes de todo el país y del mundo, acompañados y animados por sus familiares y amigos. La oportunidad de conocer a cada graduado mientras cruzaba el escenario —para estrecharle la mano, felicitarle y desearle lo mejor en el camino que tiene por delante— supuso una experiencia verdaderamente especial.
En un momento en el que hay quien cuestiona el valor de la educación superior, eventos como este nos recuerdan la importancia del Excelsior College y de todas las instituciones educativas.
La educación genera nuevas oportunidades y nuevas vías de acceso al conocimiento. Amplía las perspectivas y favorece el desarrollo intelectual, emocional, personal y espiritual.
La educación representa nuestra búsqueda infinita de la verdad. Y, a pesar de lo que leemos, vemos y oímos hoy en día en las noticias y en las redes sociales, la verdad es importante.
Como ciudadanos con formación, es nuestra responsabilidad entablar un diálogo cívico entre nosotros basado en el conocimiento y los hechos. Nuestro futuro depende de nuestra voluntad de exigir los hechos, insistir en la verdad y hacer que nuestros líderes rindan cuentas ante la verdad.
La educación es fundamental para nuestra democracia representativa, ya que contribuye a crear una ciudadanía mejor informada y más comprometida cívicamente, capaz de aplicar sus conocimientos sobre los hechos y sus hábitos de pensamiento para mejorar la condición humana.
Hay quien ha descrito la época en la que vivimos como la era de la «posverdad». Nuestra respuesta es, y debe ser, reafirmar nuestro compromiso con el aprendizaje y redoblar nuestros esfuerzos por buscar y defender la verdad.
Desde hace 46 años, Excelsior College se dedica a evaluar y validar los conocimientos adquiridos a través del servicio militar, el desarrollo profesional, las experiencias vitales y la realización de cursos, lo que proporciona a los estudiantes adultos un impulso que les ayuda a avanzar. Nuestro compromiso con la validación del aprendizaje y los conocimientos sigue siendo inquebrantable, al igual que nuestra convicción de que la verdad importa. Siempre importa.