Dos campos, un corazón

Tasha Cole, licenciada en Enfermería, compagina su carrera profesional en el ámbito de la cardiología con la de la rehabilitación de adicciones

La trayectoria profesional de Tasha Cole como enfermera se caracteriza por la pasión, la resiliencia y una extraordinaria capacidad para dedicar su corazón y su tiempo a ejercer como enfermera titulada tanto en el ámbito de la cardiología como en el de la recuperación de adicciones.

La doble trayectoria profesional de Cole no fue fruto de la casualidad, sino que fue el resultado de años de dedicación. Cole, natural de Marietta (Pensilvania), comenzó su carrera en el sector sanitario en 2007 en una consulta de cardiología ambulatoria. Su desempeño durante las tres meses de prácticas fue tan satisfactorio que el puesto se convirtió en un puesto fijo. Durante siete años, se dedicó de lleno a los monitores cardíacos, la clasificación de pacientes y la atención al paciente. Posteriormente, en 2014, dio un paso audaz al pasar a los servicios de tratamiento de adicciones para atender a otro colectivo necesitado.

En la actualidad, Cole se dedica por completo a sus dos funciones. En el Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh, trabaja a tiempo completo atendiendo a pacientes que se recuperan de operaciones a corazón abierto y de sustituciones valvulares. Y en Acadia Healthcare, trabaja a tiempo parcial ayudando a pacientes que se encuentran en proceso de recuperación de la adicción a las drogas y al alcohol.

El contraste entre ambos trabajos es enorme, pero Cole acepta el reto. «En cardiología, creo que lo más importante es el pensamiento crítico. Realmente tenemos que prestar atención a los electrolitos y, usted , a la hemodinámica del paciente», explica. Trabajar en los servicios de adicciones requiere un enfoque diferente. «La parte relacionada con la salud mental es mucho más importante de lo que se ocupa en el hospital», afirma, refiriéndose a una mayor interacción interpersonal.

Llamada a la enfermería desde la infancia

La dedicación de Cole a los pacientes que se recuperan de una adicción es algo profundamente personal. Al tener familiares que han luchado contra la adicción, comprende el estigma al que se enfrentan sus pacientes. «[Las personas con adicciones] no siempre reciben [compasión] del mundo exterior, y se les juzga y ridiculiza con mucha rapidez», explica Cole. A menudo, explica, se estereotipa a las personas con problemas de adicción como personas sin hogar, sucias o perezosas. No siempre es así. A veces, luchan por aliviar una dolencia con analgésicos. Lo que ella hace, dice Cole, es estar ahí, día tras día, tanto para los pacientes cardíacos como para aquellos en recuperación. Para ella, se trata de devolver la dignidad y ofrecer esperanza.

Según Cole, su vocación específica por la enfermería tiene su origen en su infancia. A menudo ayudaba a cuidar de sus hermanos menores y veía a su madre trabajar como auxiliar de enfermería titulada. Su madre le contaba historias sobre cómo establecía vínculos importantes con sus pacientes y lo gratificante que resultaba cuidar de personas enfermas. «Ella sentía una gran alegría al ayudar a los demás, y yo también quería sentirme así», afirma Cole.

Convertirse en enfermera auxiliar fue su primer paso, pero obtener un título en enfermería le pareció algo inalcanzable durante años. Eso fue así hasta que un mentor le habló de la Universidad Excelsior.

La mentora de Cole estudió en Excelsior mientras trabajaba a tiempo completo y cuidaba de sus hijos. Según ella, la flexibilidad del programa de la universidad le permitió compaginar mejor sus responsabilidades. Cole dio el paso. Como enfermera práctica licenciada a tiempo completo, Cole descubrió que Excelsior le ofrecía justo lo que buscaba: un programa en línea flexible que se adaptaba a su horario. «Era como si fuera la primera vez que hacía algo en línea… y, usted , descubrí que no era tan difícil como pensaba», recuerda. Con la ayuda de su asesor académico, siguió adelante. Se graduó en abril de 2025 con un título de Técnico Superior en Ciencias Aplicadas a la Enfermería.

Además, demostró que podía dedicar su tiempo tanto a los estudios como al trabajo, y recibió el Premio Conmemorativo Robert E. Kinsinger 2025 por su excelente rendimiento académico y su implicación en el sector sin ánimo de lucro. El compromiso social, la defensa de causas y la experiencia profesional de Cole, junto con su rigor académico, la hicieron destacar entre sus compañeros. Es voluntaria en el Central Outreach Wellness Center, donde ofrece atención sanitaria adaptada a las diferencias culturales. Además, colabora con el centro para promover una financiación más equitativa de los servicios de adicciones y salud mental por parte de los gobiernos local y estatal.

Lecciones que trascienden

La formación de Cole en la Universidad Excelsior no solo le permitió subsanar sus lagunas de conocimientos clínicos, sino que también le ayudó a encontrar su propia voz, tanto como profesional sanitaria como persona. Aplica a diario en su trabajo los conocimientos adquiridos en los cursos de anatomía y fisiología, y utiliza la confianza que ha ganado para aportar compasión a ambos entornos laborales.

«Lo que he aprendido en Excelsior tiene más que ver con cómo mostrar compasión y saber escuchar —y también con cómo transmitir esas cosas sin necesidad de expresarlas con palabras—», afirma. Ella considera que la cardiología y la recuperación de la adicción están interrelacionadas: al igual que el corazón físico sustenta el cuerpo, la sanación emocional sustenta el espíritu.

Para Cole, la cardiología y la recuperación de las adicciones son las dos caras de un mismo objetivo. Ya sea controlando el ritmo cardíaco de un paciente o apoyando a alguien que atraviesa el síndrome de abstinencia, ella demuestra que la enfermería no es solo una cuestión de ciencia, sino que consiste en entregarse por completo, incluso cuando eso implica dedicar su corazón a dos cosas a la vez.